Manicure
Confesión: quiero que mis uñas se vean hermosas para la boda.
Realidad: solo me he hecho manicure una vez en mi vida (a los XV años).
Así que valientemente me fui al salón de belleza el sábado pasado, pero sufrí mucho. Mis dedos, al parecer, son muy delicados. La chica tampoco se la pasó de lo mejor. Se preocupaba al ver que algunos “pellejos” estaban clavados, que mis uñas no crecen parejas y que de pronto sangraba cuando me cortaba ciertas partes de la cutícula.
Me mandó muchas recomendaciones: comer gelatina, pintarme con barniz para fortalecerlas, limarlas en vez de cortarlas, etc. etc.
La verdad es que siempre he sido muy perezosa para cuidar mis uñas. En otra única ocasión me puse uñas de acrílico y también sufrí.
Una cosa que me desespera de las uñas largas es acostumbrarme con ellas a tocar el piano o escribir en el teclado. Sé que muchas logran hacerlo, pero yo prefiero la salida fácil, lo más cómodo y menos consumidor de tiempo.
Aún así, me queda algo muy claro: la belleza cuesta. No solo dolor, sino dinero. Así que cualquier consejo para que mis manos (y uñas) luzcan hermosas para la boda que se acerca a pasos agigantados, soy toda oídos.
Escrito por © Innamorata
Comentarios (1)
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"Nova" dijo...
Vaya, qué rollo. ¿Me pregunto si en otro establecimiento te lo hubiesen hecho de otra manera? A mí me las hizo mi cuñada experta y me quedé tan contenta.
01.10.09 a las 00:00
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