Aniversario
El día de hoy estoy cumpliendo y celebrando trece años de matrimonio.
En este mundo actual, donde ya pocos creen en el matrimonio, donde esta institución ha pasado de moda y se ha vuelto desechable, mi esposo y yo nos hemos convertido en especímenes raros, pues además no solamente permanecemos casados, sino que estamos felizmente casados.
Muchos dicen que el matrimonio es difícil; para mí -y sin ánimos de alardear- no ha sido así. Desde que me acuerdo, siempre anhelé casarme, formar una familia, quizá porque mis padres se separaron cuando yo tenía tres años y nunca tuve un hogar estable. Siempre soñé en ser esposa, en ser ama de casa, cuidar de mi hogar y un día llegar a ser madre.
No digo que no hemos tenido que atravesar por adversidades y dificultades, pero siempre hemos estado conscientes de que nuestro matrimonio y la unidad del mismo son lo más importante, lo prioritario y siempre hemos estado dispuestos a luchar por él, a cuidar nuestro amor y a cultivarlo día a día en medio de la cotidianeidad.
A lo largo de estos años he distinguido varios ingredientes que nos han ayudado a mantener una hermosa relación, y no solamente mantener, sino hacer crecer y madurar el amor que hace trece años nos prometimos para toda la vida.
1. Comunicación, hablar con confianza y honestidad, expresar claramente nuestros deseos, nuestros gustos, nuestros disgustos y así llegar a conocernos cada día más.
2. Respeto,pues a veces avanza la confianza y retrocede el respeto. Saber que mi esposo es la persona más importante, la que más merece mi cuidado y mi atención; la que es diferente a mí, pero que en sus diferencias me enriquece, complementa y fortalece.
3. Perdón, ya que no somos perfectos y en esa imperfección nos ofendemos, nos lastimamos... pero que siempre estemos dispuestos a perdonar, soltar y dejar ir.
4. Romance, tiempo en pareja, sobretodo cuando los hijos llegan. No olvidarse de los detalles, de los besos; buscar cada día cómo volvernos a enamorar, no perder de vista aquellas cosas que nos hacían sentirnos en las nubes cuando éramos novios.
Sin duda nuestro matrimonio ha cambiado, hemos tomado el reto de que nuestro amor madure con los años. En vez de caer en una monotonía, puedo asegurar que las cosas se han puesto más emocionantes y que hoy amo a mi esposo con un amor más maduro y comprometido. No se da mágicamente, requiere esfuerzo, requiere dedicación, requiere un trabajo continuo y requiere una enorme dosis de la gracia que sólo Dios puede darnos.
Escrito por Triple
Comentarios (1)
-----------------------------------------------------------------
"Isa" dijo...
Mi Triple preciosa, comprendo perfectamente el que te vean como "especie en peligro de extinción", je,je. Lo mismo nos pasó a nosotros en la maestría, con sólo 20 años -aproximadamente- de matrimonio, pero el mundo es así. Su concepto de amor es completamente diferente al que marca la Biblia.
Sigamos siendo luz y sal para otros matrimonios para que tengan hambre y sed de Dios y le busquen antes de que sea demasiado tarde para ellos.
Besitos y felicidades por tu aniversario.
17.11.09 a las 00:00
|